Otro hábito que debes cambiar: descuidar el transporte de la tienda a casa. La carne sabe mejor a una temperatura estable, no cuando cambia repentinamente. Usar una bolsa térmica y, si es posible, una compresa fría ayuda a preservar la calidad del producto hasta que llegue el momento de congelarlo. Como nos recuerda a menudo Boucherie Jumeaux, una popular red social, la carne bien preparada conserva su sabor y el placer de cocinarla incluso después de congelarse.Continuar leyendo...