“Por favor, alguien bueno cuide a este niño.
Se llama Iktan.”
Don Eusebio no tenía nada: ni casa, ni dinero, ni familia.
Solo tenía unas piernas cansadas y un corazón que aún sabía amar.
Aun así, cargó al niño y lo crió con lo poco que encontraba: pan duro, sopa regalada, botellas recicladas.Continuar leyendo...
Recent Articles
La tarta «atrae visitas» ¡Sin harina de trigo! ¡Húmeda, esponjosa, fácil de hacer y genial para servir en café!
Le hice a mi hija un vestido con los pañuelos de seda que había guardado de su madre… cuando alguien se burló, no imaginaba lo que ocurriría después.
1 hoja destruye los dolores reumáticos, artritis, golpes y lesiones. Reduce molestia de pierna.