¿Has notado que algunas personas esculpen su físico con facilidad, mientras que otras tienen dificultades con cuerpos que reaccionan de forma diferente a los mismos hábitos? ¿Y si no fuera solo cuestión de disciplina, sino simplemente de tipo de cuerpo? Detrás de esta palabra se esconde una valiosa pista para comprender mejor tu cuerpo, apreciarlo tal como es y, sobre todo, aprender a sacarle el máximo provecho sin agotarte ni compararte con los demás.
Comprender las formas del cuerpo: una herramienta, no una etiqueta

Ser ectomorfo: la silueta esbelta que hay que apreciar