Hábitos diarios que lo cambian todo

Siestas largas o tardías,
falta de exposición a la luz natural,
actividad física insuficiente
, acostarse muy temprano sin somnolencia real.
Todos estos factores pueden adelantar el ciclo del sueño y favorecer el despertar alrededor de las 3 de la mañana.
El cuerpo agradece la regularidad. Una caminata matutina de unos 30 minutos, alguna actividad suave (gimnasia, yoga, jardinería), horarios regulares y una buena exposición a la luz natural son verdaderos aliados para mejorar la calidad del descanso.