Yo seguía limpiando casas mientras Aurelio manejaba sus camiones por todo el país. A veces pasaba semanas sin verlo, pero siempre regresaba con dinero, con regalos para los niños, con historias de los lugares que había conocido. Mis hijos iban a la escuela pública de la colonia. Aurelio Junior era travieso, pero inteligente.
Fernando era callado y estudioso, y Lupita era la luz de la casa. Desde chiquita fue diferente. Tenía una sonrisa que iluminaba todo, una bondad natural que hacía que todos la quisieran. Las vecinas me decían que esa niña iba a ser alguien importante, que tenía algo especial. Teníamos para comer, para vestir, para lo básico. No éramos ricos, pero tampoco nos faltaba.
Los domingos íbamos a misa en la parroquia de Oblatos, después comíamos pozol en el mercado, los niños jugaban en la plaza. Era una vida sencilla, pero era nuestra vida, era felicidad. Todo cambió en 2006 cuando Aurelio tuvo el accidente. Era un martes de septiembre. Me acuerdo porque ese día había ido al mercado a comprarlo del mole para el cumpleaños de Fernando.
Estaba picando el chocolate cuando sonó el teléfono. Era el patrón de Aurelio. Me dijo que había habido un accidente en la carretera a Colima, que un tráiler había perdido los frenos y había investido el camión de mi esposo. Me dijo que Aurelio había muerto en el acto, que no había sufrido. No sufrió él, pero yo sí. Sufrí como nunca habíasufrido en mi vida.
me dejó viuda a los 36 años con tres hijos que mantener, una casa medio pagar y ningún ahorro. El patrón de Aurelio me dio 50,000 pesos de liquidación y ya. Eso fue todo lo que valió la vida de mi esposo después de 15 años de servicio. 50,000 pesos que se fueron en el funeral, en las deudas, en los gastos del mes.
Los meses siguientes fueron los más difíciles. Tuve que buscar más trabajo, limpiar más casas, trabajar más horas. Salía a las 5 de la mañana y regresaba a las 10 de la noche, pero no alcanzaba. Aurelio Junior ya tenía 19 años y trabajaba de ayudante en una refaccionaria, pero ganaba el mínimo. Fernando tenía 16 y seguía estudiando.Continuar leyendo...
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