En realidad, después de los 65, el objetivo ya no es “hacer las cosas como antes”, sino encontrar un nuevo ritmo. Un poco como cuando ajustas tu armario según la temporada: conservas lo esencial, modificas lo que ya no te sienta bien y redescubres lo que te hace sentir bien: una rutina verdaderamente enriquecedora .
Cuidarse a uno mismo implica, ante todo, escuchar aquello que aporta consuelo a nuestra vida diaria.Continuar leyendo...