4. Ejercicio y Técnicas de Respiración
La práctica regular de actividad física moderada mejora la circulación y la regulación inmunológica.
Los ejercicios respiratorios suaves, como las técnicas de respiración del yoga, pueden ayudar a expandir la capacidad pulmonar y favorecer una respiración más eficiente.
5. Sueño de Calidad y Gestión del Estrés
Durante el sueño, el cuerpo produce proteínas esenciales para combatir inflamaciones e infecciones. Dormir bien es fundamental para mantener una inmunidad fuerte.
Reducir el estrés mediante meditación, estiramientos o momentos de relajación ayuda a evitar el exceso de cortisol, una hormona que, en niveles elevados, puede debilitar las defensas del organismo.