Este sorprendente trastorno puede ser un signo de demencia temprana; aquí le explicamos cómo protegerse.

Thomas Littlejohns , epidemiólogo principal del estudio, destaca la relación cada vez más reconocida entre la pérdida auditiva y el riesgo de deterioro cognitivo. Esto no es una mera coincidencia: existe una relación directa entre la discapacidad auditiva y un mayor riesgo de demencia. Pero hay buenas noticias: la pérdida auditiva es un factor de riesgo modificable. Esto significa que existen maneras concretas de reducir este riesgo. Las pruebas auditivas sencillas y periódicas podrían marcar la diferencia, al igual que la adopción de medidas simples como usar tapones para los oídos en entornos ruidosos.

Proteger nuestra audición para proteger nuestro cerebro: una medida preventiva esencialContinuar leyendo...

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