3. Ayuda a reforzar el sistema inmunológico.
A medida que envejecemos, nuestro sistema inmunitario se debilita naturalmente. El orégano se ha utilizado tradicionalmente por sus propiedades antimicrobianas y de apoyo inmunitario.
El carvacrol, uno de los compuestos activos del orégano, se ha estudiado por su capacidad para combatir ciertas bacterias y reforzar las defensas naturales del organismo. Si bien el orégano no previene enfermedades por sí solo, incorporarlo a las comidas puede ayudar a fortalecer la resistencia inmunitaria general.
Muchas personas mayores disfrutan del té de orégano durante la temporada de resfriados como una reconfortante adición a su rutina.