Muchos daños materiales. Los tejados quedaron parcialmente destruidos. Faltaba una placa.
Pero su casa permaneció intacta.
No faltaba ni una sola tabla.
Los postes de madera resistieron toda la fuerza del viento, doblándose y girando hacia arriba. Mientras la tormenta rugía a su alrededor, su tejado permaneció en pie.
La verdad solo se supo más tarde.