5. Aloe vera con agua
El aloe vera es conocido por su efecto calmante sobre el tracto digestivo. Mezclado con agua y consumido en pequeñas cantidades, puede ayudar a calmar la inflamación intestinal y regular el tránsito intestinal. Para las personas con síndrome del intestino irritable o sensibilidad digestiva crónica, beber agua de aloe vera antes de las comidas puede ayudar a prevenir la urgencia posprandial.
6. Suplementos de cáscara de psyllium
La cáscara de psyllium es un suplemento de fibra soluble que favorece la digestión, aumentando el volumen de las heces y mejorando la regularidad intestinal. Tomada antes de las comidas, puede ayudar a estabilizar las deposiciones y reducir la urgencia intestinal asociada al reflejo gastrocólico.
7. Citrato de magnesio
Para quienes sufren de estreñimiento, el citrato de magnesio puede ayudar a relajar los músculos intestinales y favorecer una evacuación intestinal más fluida. En dosis adecuadas, puede ayudar a regular la digestión en pacientes con SII sin provocar diarrea, reduciendo así los antojos repentinos después de comer.