El seguimiento objetivo confirmó que la capacidad de enfocarse aumentó. Esto sugiere que la sobrecarga informativa que generan las notificaciones y la navegación constante puede ser un obstáculo para la productividad.
Además, los análisis de mediación revelaron que la mejora en la atención estaba vinculada a un cambio en la forma en que las personas invertían su tiempo. Al no tener acceso inmediato a redes sociales o aplicaciones, dedicaban más energía a actividades significativas.
En conclusión, bloquear el internet móvil no solo reduce la dispersión, sino que fortalece la capacidad cognitiva de sostener la atención en tareas importantes.