A veces, la persona que aparece en un sueño simboliza un capítulo de la vida que no ha terminado de cerrarse. No es tanto la persona misma la que regresa, sino lo que representa: una relación, un tiempo, un fuerte apego. Estas imágenes nocturnas nos invitan a reconocer lo que aún merece nuestra atención para poder avanzar con más serenidad.