– Controles periódicos: Examinar si los equipos de cocina son seguros, especialmente las tuberías de gas y los equipos eléctricos.
– Prepare un botiquín de primeros auxilios: Tenga siempre en la cocina un botiquín de primeros auxilios, que contenga medicamentos comunes y suministros de primeros auxilios.
– Llamar la atención sobre la condición de los ancianos: Llamar la atención sobre la condición física de los ancianos y buscar atención médica oportuna si se detecta alguna anomalía.