Una puerta cerrada…y mil preguntas

Elise imaginó mil razones: acoso escolar, profunda inquietud, un secreto demasiado difícil de confesar. Intentó con dulzura, humor, sus platos favoritos, un día solo para ellas… pero Camille se aferró a un “déjame en paz” que le partía el corazón.
Hasta el día en que, preocupada, Elise decidió actuar. Llamó, insistió… y, al no recibir respuesta, forzó la cerradura.