La jubilación a veces puede rimar con la soledad si uno no tiene cuidado. Abrirse al mundo es esencial.
Club de lectura, clases de idiomas, asociación de vecinos, compartir un café con un vecino… Hay muchas oportunidades para conectar con los demás. La curiosidad mantiene el espíritu joven y nutre el corazón.
En resumen
La vida no se ralentiza a los 60, simplemente cambia de ritmo, y de ti depende escribir la mejor partitura. Envejecer bien también significa elegir tus prioridades y cultivar un desapego saludable cada día para tu bienestar después de los 60 .Continuar leyendo...