
El café es una bebida común, pero su consumo excesivo puede afectar la absorción de calcio. La cafeína presente en el café no solo reduce la absorción de calcio en el intestino, sino que también aumenta su excreción, lo que contribuye a la osteoporosis.
Además, consumir demasiada cafeína puede causar contracturas musculares. Algunas personas también pueden experimentar dolores musculares durante la fase de abstinencia. Por lo tanto, solo se recomienda beber en dosis razonables, unos 2-3 vasos al día, para garantizar la salud de los huesos y las articulaciones.
Refrescos carbonatados