4. Azúcar refinada y harinas blancas
Los azúcares refinados y los productos elaborados con harinas blancas, como pasteles, pan industrial y bebidas azucaradas, favorecen el desarrollo de procesos inflamatorios. También aumentan el riesgo de resistencia a la insulina, un factor que puede agravar los trastornos prostáticos.
5. Alcohol y cafeína en exceso
El alcohol irrita la vejiga y la próstata, especialmente en personas con prostatitis crónica. Por su parte, la cafeína (presente en café, té negro y bebidas energéticas) estimula la producción de orina y puede agravar la sensación de urgencia urinaria.
6. Comidas picantes y condimentos fuertes
El exceso de especias como pimienta, ají o salsas picantes puede irritar las vías urinarias y aumentar la inflamación en personas con sensibilidad prostática.