Probablemente hayas experimentado ese pequeño pánico: planchas tu blusa y de repente… aparece una fea marca. O peor aún, la suela se engancha, como si hubiera decidido morderla. Te dices a ti mismo que ya necesitas cambiar la plancha y la guardas en el fondo del armario. Sin embargo, la solución suele ser mucho más sencilla, y puede que ya esté en tu cocina.
¿Por qué la plancha ensucia tu ropa?

Antes de empezar, recuerda esta regla esencial: desenchufa siempre la plancha y déjala enfriar. Debe estar ligeramente tibia, pero nunca caliente al tacto.