Sin dramatizar, reducir la frecuencia de las duchas también puede ser una forma de limitar estos pequeños riesgos cotidianos, sobre todo cuando nos sentimos menos estables o más cansados determinados días.
Estar limpio no significa ducharse todos los días.

El resto de los días, una limpieza localizada es suficiente: rostro, manos, axilas, zona íntima y pies si es necesario. Una toallita suave, agua tibia, un limpiador suave… ¡y listo! Esta rutina ayuda a cuidar la piel a la vez que mantiene una sensación de frescura y confort.
Buenos hábitos para una ducha más respetuosa
Continuar leyendo...
Recent Articles
La tarta «atrae visitas» ¡Sin harina de trigo! ¡Húmeda, esponjosa, fácil de hacer y genial para servir en café!
Le hice a mi hija un vestido con los pañuelos de seda que había guardado de su madre… cuando alguien se burló, no imaginaba lo que ocurriría después.
1 hoja destruye los dolores reumáticos, artritis, golpes y lesiones. Reduce molestia de pierna.