Paso a paso:
Lavá bien la olla para eliminar restos de polvo. Luego dejala en remojo unos minutos y secala al sol.
Con un pincel, untá grasa derretida o aceite por toda la superficie, tanto por dentro como por fuera, incluyendo la tapa.
Llevá la olla al fuego (hornalla) a temperatura media y dejala calentar, sin que se queme.
Para completar el proceso, cociná un caldo simple para que la olla absorba los sabores. A partir de entonces, usala solo para preparaciones saladas.
Con ajo:
Otro método sencillo que desinfecta y sella.
Qué necesitás:
1 cabeza de ajo
Olla de barro
Paso a paso: