—Bueno, ella es bastante encantadora, ¿no?
– Maurice, con una leve sonrisa:
“Por supuesto… Uno nunca se cansa de la belleza, sin importar la edad.”
El corredor los nota, reduce la velocidad y se acerca con mirada disgustada, visiblemente molesto.
– El corredor:
“¿Por qué sonríes así, viejo coqueto?”
Lejos de ofenderse, Léon mantiene la calma y responde con suavidad.
– León: