2. Personas con digestión sensible
Si tu sistema digestivo es como una autopista, el repollo actúa como una excavadora, ideal para despejar obstrucciones gracias a su contenido de fibra. Pero para las personas con problemas digestivos como diarrea o intestinos sensibles, esa excavadora puede convertirse en una aplanadora desbocada, empeorando las cosas.
Si tu digestión ya está comprometida, es mejor evitar el repollo y optar por verduras más suaves como zanahorias cocidas o calabacines al vapor.
3. Personas propensas a alergias o hemorragias oculares
Cuando pensamos en alergias, solemos pensar en la primavera y el polen. Pero comer repollo, sobre todo encurtido o fermentado, también puede provocar reacciones inesperadas como picazón, ojos llorosos o goteo nasal.
Recent Articles
La tarta «atrae visitas» ¡Sin harina de trigo! ¡Húmeda, esponjosa, fácil de hacer y genial para servir en café!
Le hice a mi hija un vestido con los pañuelos de seda que había guardado de su madre… cuando alguien se burló, no imaginaba lo que ocurriría después.
1 hoja destruye los dolores reumáticos, artritis, golpes y lesiones. Reduce molestia de pierna.