Lácteos enteros y quesos curados
Algunas personas notan más rigidez después de comer productos lácteos debido a las proteínas que pueden irritar las articulaciones inflamadas.
Alcohol y bebidas azucaradas
El alcohol puede interactuar con los medicamentos y agravar la inflamación, mientras que los refrescos cargados de azúcar tienen el mismo efecto.
Exceso de sal y alimentos ultraprocesados
El alto nivel de sodio provoca retención de líquidos, lo que añade presión adicional a las articulaciones ya sensibles.