Preocupación y estómago: la ansiedad que indigesta
El estómago, junto con el bazo y el páncreas, son los órganos más afectados por la preocupación, el estrés y la ansiedad. Cuando piensas demasiado o vives en constante expectativa negativa:
- Tu digestión se altera (acidez, gases, estreñimiento o diarrea)
- Puedes perder el apetito o comer compulsivamente
- Aparece el insomnio
- Se debilita el sistema inmunológico
Tips para aliviar: Infusiones digestivas (manzanilla, jengibre), alimentación consciente y pausas mentales durante el día. ¡La calma también se digiere!