La trama gira en torno a Molly y Sam, una pareja profundamente enamorada que disfruta de una vida plena juntos. Sin embargo, todo cambia de forma abrupta cuando Sam pierde la vida en un asalto. A pesar de su muerte, su espíritu se niega a abandonar el mundo terrenal, especialmente cuando descubre que su partida estuvo rodeada de circunstancias sospechosas. Es entonces cuando, convertido en un espectro invisible, intenta proteger a Molly y advertirle del peligro que corre, con la ayuda de una médium poco convencional interpretada por Goldberg.
Más allá de la historia paranormal y las escenas ya icónicas como la del torno de cerámica, lo que realmente quedó grabado en la memoria de millones de espectadores fue el uso de una sola palabra: “Ídem”. Cada vez que Molly le decía a Sam “Te amo”, él respondía con ese término aparentemente frío, pero que escondía un profundo significado. La palabra, que proviene del latín y significa “lo mismo”, se convirtió en una forma única de expresar lo que sentía sin caer en lo obvio.