Preparación:
En una cacerola pequeña, caliente el aceite de oliva a fuego lento (no deje que hierva). Añada el jengibre y la cúrcuma, removiendo hasta formar una pasta espesa y tibia. Retire del fuego, añada unas gotas de aceite de eucalipto y mezcle bien.
Deje reposar la mezcla unos minutos para que se enfríe un poco.
Consejos de presentación y almacenamiento:
Aplique la pasta tibia sobre la rodilla dolorida y masajee suavemente durante 5 a 10 minutos.
Luego, cubra la rodilla con una toalla tibia durante 15 minutos más.
Repita este tratamiento todas las noches durante una semana.
Refrigere la mezcla hasta por 3 días y caliéntela ligeramente antes de usarla.
Variaciones: