1. Cepilla también la lengua
Limpiar suavemente la lengua ayuda a eliminar restos de comida atrapados en las fisuras.
2. Mantén una buena higiene bucal
Cepillarse los dientes y usar hilo dental reduce la cantidad de bacterias en la boca.
3. Evita alimentos irritantes
Los alimentos muy picantes, ácidos o calientes pueden aumentar la sensibilidad.
4. Mantente bien hidratado
Beber suficiente agua favorece la producción de saliva y la limpieza natural de la boca.
5. Consulta a un especialista si hay dolor persistente Si aparecen dolor, sangrado o cambios repentinos en la lengua, es recomendable acudir a un dentista o médico.