¿Por qué se eligen a menudo estos ingredientes?
El agua simboliza la claridad y la circulación. La sal, muy común en nuestros hogares, se asocia tradicionalmente con la purificación y la absorción de la humedad. El vinagre, por su parte, es muy conocido en Francia por sus propiedades limpiadoras y desodorantes, especialmente para la limpieza del hogar.
Combinados en un simple vaso, se convierten en un pretexto para observar el interior de forma diferente. La experiencia invita a relajarse, a observar con atención la habitación, las sensaciones y la atmósfera general que se percibe en casa.