Descongelación tradicional: eficaz pero requiere mucho tiempo
En teoría, descongelar el congelador es sencillo: apágalo, saca la comida, espera a que se derrita el hielo, límpialo, sécalo y vuelve a colocar todo. En la práctica, requiere planificación. Tienes que preparar un lugar fresco para guardar la comida, gestionar el agua derretida y esperar a que las paredes estén completamente secas antes de volver a encender el aparato. En resumen, es el tipo de tarea que pospones hasta que la escarcha se convierte en un verdadero problema.