La pasta de dientes, por otro lado, actúa como un microborrador suave: sus finas partículas pulen suavemente la superficie, mientras que su textura ayuda a desalojar lo que se ha incrustado con el tiempo.
¿El resultado? Una suela más suave y limpia y, sobre todo, un deslizamiento restaurado, casi como nuevo. ¡Un auténtico cuento de viejas puesto de moda!
Cómo usarlo sin equivocarse
Este sencillo método no requiere equipo especial ni productos costosos. Solo toma unos minutos y un toque suave.