¿Te apresuras a encontrar respuestas o te quedas con la incertidumbre?
¿Confías en tus instintos o en el proceso? ¿
Quieres acertar o ser minucioso?
La taza que se llena primero importa menos que la forma en que la eliges.
Y a veces, la verdad más reveladora es ésta:
Las mentes más inteligentes no son las más rápidas: son las más conscientes de lo que podrían estar pasando por alto.