En condiciones normales, la orina puede formar algunas burbujas al caer con fuerza en el inodoro, sobre todo si la vejiga estaba llena o si el chorro es intenso. En estos casos, la espuma suele desaparecer rápidamente y no vuelve a aparecer de forma persistente. Este fenómeno suele estar relacionado con la velocidad del flujo, la concentración momentánea de la orina o incluso con restos de productos de limpieza en el inodoro, y no representa un riesgo para la salud.