El dilema: ¿quién lleva siempre una moneda o una ficha?
Seamos sinceros, ¿cuántas veces nos han pillado desprevenidos? Con la cartera vacía, sin monedas, sin ese preciado detalle promocional en el llavero… Es algo común. Y suele pasar cuando tenemos prisa, ¿verdad?
Una solución sorprendente: ¡tu llave!

Aquí, por fin, el consejo tan esperado: usa tu llave. ¡Sí, has leído bien! La llave guarda el secreto. Si tienes una llave redonda (como las que se usan para buzones o algunos candados), puedes sustituir fácilmente una moneda en el mecanismo del carrito de la compra. Simplemente introdúcela en la ranura, como si fuera una moneda, y listo. Ahora puedes comprar sin estrés.