El tiempo sin contacto crea barreras
El cuerpo no olvida
Aunque no haya relación, nuestro cuerpo guarda la memoria del contacto. La falta de afecto puede mostrarse como nerviosismo, tensiones o cansancio emocional. La necesidad de cercanía simplemente queda en modo de espera.
El estrés encuentra una puerta abierta
Los momentos de ternura liberan hormonas del bienestar. En cambio, una ausencia prolongada de consuelo puede aumentar el estrés y alterar el sueño. Es una reacción humana, no una debilidad.