El estrés y la ansiedad pueden, de manera temporal; aumentar la presión arterial. Problemas familiares, el trabajo, la situación económica o hasta una enfermedad; pueden alterar tus emociones y generarte estrés.
Para poder disminuir tu estrés puedes hacer ejercicios de respiración; pedirle a alguien cercano que te realice un masaje, date una ducha, camina; estos factores te ayudaran a pensar mejor y a relajarte.