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Prepare la solución de limpieza.
Vierte unos 250 ml de vinagre blanco en una botella con pulverizador para extender fácilmente el producto sobre las paredes.
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Rocíe generosamente.
Cubre toda la superficie: paredes, mecanismo y base. Deja actuar unas horas, preferiblemente una tarde entera.
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Limpialo
Una vez que el vinagre haya penetrado, frota suavemente para aflojar los residuos. Ahora es el momento de eliminar las manchas pequeñas y difíciles.
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Utilice un cepillo nuevo.
Te ayudará a llegar a lugares y rincones difíciles de alcanzar. Gracias a la acción del vinagre, todo se desprende con mucha más facilidad.
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Enjuagar y rellenar.
Descargue el inodoro para eliminar cualquier residuo y luego abra el suministro de agua. El tanque se llenará, se limpiará y estará listo para usar.
Un pequeño bono que cambia tu vida cotidiana.
Una descarga limpia no solo hace el baño más agradable, sino que también optimiza el funcionamiento del inodoro: los mecanismos son más eficientes, el consumo de agua es más regular y los olores persistentes desaparecen.
Un simple paso cada pocos meses es suficiente para mantener todo tu sistema en óptimas condiciones y disfrutar de un hogar más saludable cada día. Porque cuidar tu hogar con soluciones sencillas y naturales también significa adoptar una rutina verdaderamente efectiva .