Cinco efectos que se siguen estudiando en personas mayores varios años después de la vacunación contra el COVID-19.

Lo que une a estos cinco cambios es que:

  • Aparecen de forma gradual

  • No siempre son constantes

  • Muchas veces no se reflejan claramente en estudios médicos

  • Suelen atribuirse automáticamente al envejecimiento

Esto lleva a que muchas personas duden de sí mismas o sientan que no serán comprendidas. Sin embargo, conocer el propio cuerpo es una forma de sabiduría, no de exageración.