Sin embargo, tras dos semanas, la zona se volvió sensible. Un examen hospitalario diagnosticó entonces un bocio con varios nódulos tiroideos, uno de los cuales era sospechoso.
La intervención que cambió el pronóstico

A pesar de los resultados iniciales tranquilizadores, los médicos recomendaron una tiroidectomía parcial. La operación fue un éxito y el paciente recibió el alta hospitalaria tan solo dos días después.