Advertencias clave y cómo disfrutar de forma segura
Los resultados no son universales; la evidencia científica es prometedora, pero a menudo proviene de estudios pequeños o investigaciones con animales, no de ensayos a gran escala con humanos específicamente sobre el té. Consuma 1 o 2 tazas diarias (usando de 3 a 5 clavos por taza) para evitar efectos secundarios como náuseas, irritación bucal o (en raras ocasiones) el riesgo de anticoagulación por exceso de eugenol.
Evítelo si está embarazada, toma anticoagulantes o tiene problemas hepáticos: consulte primero con un médico.
Preparación: Machacar de 3 a 5 dientes enteros, dejar en remojo en agua hirviendo durante 5 a 10 minutos, colar y agregar miel o limón si se desea.
El té de clavo puede ser una adición reconfortante y sabrosa a tu rutina de bienestar. ¡Acompáñalo con una dieta equilibrada para aprovechar al máximo sus beneficios!