2. Mayor apoyo inmunológico y menos resfriados
Los antioxidantes del clavo, en particular el eugenol, junto con sus propiedades antimicrobianas y antivirales, pueden ayudar a prevenir infecciones. El té de clavo se usa tradicionalmente para combatir resfriados, tos y dolor de garganta, ya que despeja la mucosidad y alivia las vías respiratorias.
En el transcurso de un mes, es posible que notes menos resfriados estacionales o una recuperación más rápida de enfermedades menores, especialmente durante los meses más fríos.