Hay figuras que trascienden el tiempo sin perder jamás su brillo, y Diana Spencer es sin duda una de ellas. Décadas después de su fallecimiento, su sonrisa, su dulzura y su singular capacidad para conectar con los demás siguen conmoviendo. Detrás de este ícono mundial se encontraba una mujer sensible, una madre devota y una persona profundamente comprometida. A través de una selección de fotografías únicas e inspiradoras, redescubrimos otra faceta de Diana: más íntima, más auténtica e increíblemente entrañable.
Momentos sencillos y preciosos de felicidad.
