5. Ignorar por completo tu existencia emocional
Esta es la señal más dolorosa. Ocurre cuando el hijo actúa como si el amor recibido nunca hubiera existido. No hay reclamos, no hay enfrentamientos, no hay explicaciones: solo ausencia emocional total. La presencia del padre o de la madre se vuelve invisible. Este tipo de desprecio deja una sensación de vacío profundo, porque niega por completo el vínculo afectivo.