Síntomas a tener en cuenta:
- Venas que parecen retorcidas, como cuerdas o hinchadas
- Dolor, pesadez o calambres en las piernas.
- Hinchazón en los tobillos y las pantorrillas
- Decoloración de la piel (tinte marrón) o úlceras venosas cerca de los tobillos
¿Quién está en riesgo?
- Personas que permanecen de pie o sentadas durante largos periodos
- Mujeres embarazadas
- adultos mayores
- Aquellos con antecedentes familiares de problemas venosos.
Por qué es importante:
Si no se trata, la IVC puede provocar coágulos de sangre, infecciones de la piel o llagas abiertas que son difíciles de curar.